Cuando llegan el frío y la lluvia, muchos motoristas guardan la moto durante el invierno. Una invernada mal preparada se paga en primavera: batería muerta, combustible degradado, neumáticos deformados. Estos son los pasos que debe seguir.
La batería: mantenerla cargada
Una batería que pasa meses sin recargarse se descarga y puede quedar inservible. Dos soluciones: dejarla montada con un cargador de mantenimiento adaptado a su tecnología (plomo, AGM o litio), o desmontarla (primero el borne negativo) y guardarla en un lugar seco, protegida de las heladas, recargándola de vez en cuando.
El combustible: estabilizarlo
La gasolina se degrada con el tiempo, y el etanol que contiene atrae la humedad. Según las recomendaciones del fabricante, llene el depósito para limitar la condensación y añada un estabilizador de combustible; después, deje el motor en marcha unos minutos para que llegue hasta el sistema de alimentación.
Los neumáticos: evitar las deformaciones
Inmóvil durante meses, un neumático puede deformarse en la zona que toca el suelo. Lo ideal es levantar la moto sobre caballetes de taller. Si no, compruebe la presión con regularidad y mueva la moto de vez en cuando para cambiar el punto de apoyo.
Limpieza y protección
- Lave y seque la moto a fondo antes de la invernada: la suciedad retiene la humedad y favorece la corrosión.
- Limpie y engrase la cadena.
- Proteja las partes metálicas sin pintar con un producto anticorrosión.
- Cubra la moto con una funda transpirable, no con una lona impermeable que retenga la condensación.
En primavera
Antes de volver a salir: batería cargada, presión de los neumáticos, niveles (aceite, líquido de frenos y refrigerante), frenos, luces y tensión de la cadena. Si un cambio de aceite o una revisión vence durante el invierno, aproveche para hacerlo antes de volver a rodar.
Guarde constancia
Anote la fecha y el kilometraje de la invernada, y luego de la puesta en marcha, en su carnet de mantenimiento. Puede llevarlo en nuestro libro de mantenimiento de moto en línea.



